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En Divisiones de Baño Bogotá 1A fabricamos e instalamos divisiones de baño en vidrio templado de seguridad y acero inoxidable. Al ser fábrica directa, te ofrecemos precios justos, control total de la calidad y garantía respaldada por nosotros mismos.
Manuel Acevedo Pinilla
Técnico senior y fundador · 12 años de experiencia
Esto no lo aprendí en un curso: lo aprendí instalando. Soy Manuel Acevedo Pinilla y llevo 12 años metido en el mundo del vidrio templado. Mis primeros 5 años los hice como instalador en una de las empresas más reconocidas de Bogotá, de esas que atienden obra grande: edificios de vivienda donde había que montar hasta 10 divisiones de baño en un solo día. Ahí, a punta de volumen y de obras contra el reloj, aprendí lo que de verdad importa: medir bien, resolver rápido y dejar el trabajo impecable a la primera.
Hace 7 años me independicé y armé mi propia empresa. Hoy yo mismo instalo, junto a un equipo de técnicos con mucha experiencia en vidrio templado, desde nuestro taller en la Calle 65 #17-35. Fabricamos cada división a la medida exacta de tu ducha, porque —se lo digo de frente— no hay dos baños iguales en Bogotá.
¿Lo que nos hace distintos? Dos cosas, sin vueltas: velocidad (cuando se puede, instalamos de un día para otro) y un equilibrio real entre precio y calidad. Competimos con los que ofrecen precio económico, pero sin bajarle a la calidad del vidrio ni de los herrajes. Esa es la fórmula con la que nos hemos ganado a cientos de familias en la capital.
Ver nuestros proyectosHablemos claro: el catálogo se ve bonito, pero la instalación real tiene su ciencia. Estos son los problemas que más nos encontramos en la capital y cómo los solucionamos.
En Bogotá es rarísimo encontrar un baño con los muros perfectamente a plomo, sobre todo en apartamentos con sus añitos. Pero el cliente quiere su división de baño igual, y nuestra chamba como técnicos es darle solución, no excusas. Por eso nuestros sistemas y herrajes están diseñados para compensar esos desniveles durante la instalación: con la medida del ancho que nos envías (1 o 3 mm no hacen la diferencia) el vidrio queda sellado y derecho a la vista, sin filtraciones.
Otro clásico: baños donde el piso de la ducha quedó al mismo nivel que el resto, así que el agua se sale por todos lados. La solución que aplicamos es un riel de piso con crestas elevadas: una pieza que contiene el agua dentro de la ducha de forma mucho más eficiente y le ahorra al cliente el charco de todos los días. Ese es el tipo de detalle que solo se aprende instalando, no leyendo un manual.
No es lo mismo un baño de soltero que uno donde hay niños o un abuelito. En esos casos recomendamos sistemas más sencillos de manipular y reforzamos las protecciones en los topes para que abrir y cerrar la división sea seguro. Antes de cotizar, le preguntamos por quién usa el baño: eso cambia la recomendación.
— Manuel Acevedo Pinilla, técnico senior y fundador
No todo es sacar una foto bonita. Estos son tres líos típicos que me ha tocado resolver en Bogotá —de esos que la gente sufre y pregunta en los foros— y cómo los saqué adelante.
El problema: una familia me contactó después de que otro instalador les dijo que en su baño "no se podía" poner división en vidrio porque el muro estaba muy chueco, o que tocaba romper pared. El clásico drama de los apartamentos viejos de Bogotá.
Lo que encontré: medí el vano en tres puntos —arriba, en el medio y abajo— y había casi 2 cm de diferencia. Si uno mete un vidrio recto ahí, queda una rendija por donde se chorrea el agua.
La solución: fabriqué el vidrio compensando ese desnivel y sellé con empaque de calidad. Nada de tumbar muros ni de obra.
El resultado: quedó derecho a la vista y sin filtraciones; ni se nota que el muro venía torcido. Lo que les habían pintado como "imposible" fue una mañana de trabajo.
El problema: otra familia, en un conjunto, vivía con el trapero parqueado en el baño: cada ducha terminaba con el piso inundado.
Lo que encontré: el piso de la ducha estaba al mismo nivel del resto del baño, sin ninguna barrera. El agua, por pura física, se iba para afuera.
La solución: les instalé un riel de piso con crestas elevadas, que contiene el agua dentro de la ducha, y reforcé el sellado en las uniones —que es justo por donde más se filtra, como bien advierten en los foros—.
El resultado: se acabó el charco y el trapero volvió a su rincón. Un detalle técnico chiquito que les cambió la rutina.
El problema: un cliente estaba remodelando y tenía almuerzo familiar el fin de semana, con el baño hecho un desastre y la cortina vieja colgando. Necesitaba la división ya.
Lo que encontré: un baño estándar, sin líos de muro, pero con el tiempo en contra.
La solución: fui, tomé medidas un día y al siguiente ya estaba instalando. Eso lo aprendí en mis años de obra grande, montando hasta 10 divisiones diarias: trabajar rápido sin sacrificar el acabado.
El resultado: alcanzó para la visita, con el baño estrenado. Cuando el proyecto lo permite, instalar de un día para otro es de las cosas que más me agradecen.
¿Tu baño tiene su propio "pero"? Mándame una foto por WhatsApp y te digo cómo lo resolvemos.
Lo que nos diferencia de un instalador independiente o un intermediario.
Sin intermediarios. Controlamos el corte, el temple y los herrajes para darte el mejor precio.
Vidrio templado de seguridad de 6, 8 y 10 mm que cumple la norma técnica colombiana.
Herrajes que no se oxidan con la humedad del baño, garantizando durabilidad por años.
Respondemos nosotros por la instalación y los materiales. Sin pasar la pelota a terceros.
Un proceso claro, sin sorpresas, desde la cotización hasta la instalación.
Envías una foto y medidas aproximadas y te damos un estimado el mismo día.
Mides el ancho donde irá la división y nos envías una foto o video para confirmar tu cita de instalación.
Cortamos y templamos el vidrio según tu espacio en nuestro taller.
Instalamos en aproximadamente 48 horas hábiles con sellado antihongos.
Cotización gratuita e instalación a domicilio en toda Bogotá. Sin compromiso.
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